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El maestro Swamy Satyananda Saraswati, nos habló sobre su libro “El Hinduismo” que brinda una vision de esta
tradición milenaria que sigue viva en nuestros días.

“Muchas veces se habla como si el Hinduismo fuese una religión tal como la entendemos, y no es así es muy distinto, el
Hinduismo no tiene un dogma no tiene un cierto culto, un ritual, una verdad, tiene muchas concepciones, muchos
caminos, el Hinduismo es tan primordial que sabe la diferenciación que hay entre persona y persona y que hay distintos
caminos para cada persona, entonces al Hinduismo se le conoce como Sanatana Dharma, el dharma eterno, también se
le conoce como el dharma del ser humano, no hay una diferenciación entre creyentes y no creyentes, cualquier ser
humano entra en ella porque esta hablando de su propio Ser sin ninguna creencia en particular, conecta con el yoga esto
sería la explicación básica , el camino para llegar a esta visión es el yoga ya que tiene muchos caminos para llegar a este
reconocimiento”.

El libro es una introducción al Hinduismo, mismo que conecta en muchos aspectos, sino es que en todos con la filosofía
que se maneja en el yoga.

El hinduismo es la tradición espiritual y metafísica, aún viva, más antigua de la Tierra. No depende de ningún mesías ni
profeta, ni de la historicidad de persona alguna. Tampoco depende de un único libro sagrado (a pesar del respeto que se
les otorga a los Vedas), ni de una única doctrina o dogma, ni de un único culto, práctica o camino; ni tan solo depende de
una sola forma de entender la Realidad.

En la raíz misma del hinduismo se halla el profundo reconocimiento de la
sacralidad de toda forma, nombre, acción y ser; la sacralidad del universo, la tierra, la naturaleza, los animales, los
árboles, los ríos y las montañas; y, conviene resaltarlo, la sacralidad de nuestra propia esencia, el reconocimiento de que
la totalidad del cosmos es el reflejo de la Realidad absoluta.

Los pilares de la tradición hindú son valores tales como el
contentamiento, la austeridad, la veracidad, la fortaleza, el discernimiento, el no dañar, la entrega, la devoción y la
nobleza.El hindú sacraliza su vida con el apoyo que le ofrece la tradición, ya sean los diversos rituales, los mantras, el
estudio de los textos sagrados, la práctica del yoga en sus diversos aspectos, la devoción por la divinidad, la meditación
profunda y, especialmente, el reconocimiento de la realidad del atman en todo lo que existe